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lunes, 16 de junio de 2014

Geometría sentimental



            ¡Buagh!, vomito, un kilómetro de pasillos, decenas de puertas y siempre os cruzáis en esta, con ese roce de carpetas y el falso saludo de colegas, como si no supieran todos que te acuestas con él, como si yo no oyera por la noche el navegar de sábanas. Te ha dejado la pizarra llena de dibujos, hoy son los tipos de laberintos: el de mazes, el de caminos alternativos, igual que las amigas que se ha traído a casa, pero nunca para quedarse, se las comió en una noche; el univiario, el clásico, el más sencillo y no encuentras la salida, ¿estás secuestrada? En la anterior clase dibujó las curvas de una mujer, el rubor te brotó al reconocerte y lo borraste de inmediato. Hoy los dejas, nos aburres con la civilización minoica, con tus dedos caminas por el encerado desde la Puerta de los Leones hasta el centro del laberinto, y allí paras. En tus ojos veo el toro y el deseo.

            Tantos planos, papá, y no sabes que la línea recta es la distancia más corta entre tú y yo.

* * *

Ilustración de Miguel Jiménez Salvador

Con este microrrelato participo en la propuesta del mes de abril («...en el laberinto») del concurso «Esta noche te cuento». 
           
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miércoles, 9 de octubre de 2013

Caso «Ménage à trois»

Fotografía de José A.Jiménez

            Siento la yema de su dedo acariciando mi seno desnudo cuando me pregunta que por qué estoy aquí. Aunque sé que es por mi odio a los monógamos, le contesto que soy inocente, como todas.
            Sonríe y me da un beso suave en los labios. Que en el pecho de mi marido estuviera clavado mi cuchillo de pelar patatas; que de la garganta de nuestra amante sobresaliera mi mazo para machacar ajos; que yacieran desnudos en mi cama matrimonial; que fuera yo quien descubriera los cadáveres y que fuera falsa mi reunión semanal, no probaban que yo los asesinara.
            Desliza el índice trazando sensuales espirales sobre mi vientre y le cuento que tenía una coartada, como todos los jueves, había pasado la tarde en la cama del motel con el inspector jefe y la jueza, sofocando nuestros deseos.
            Con dos dedos inicia un caminar por las partes interiores de mis muslos que me hacen entreabrir las piernas. Lo que nunca imaginé, le digo, es que se habían enamorado y habían decidido prescindir de mí para siempre.
            Posa la mano en mi vulva, cierro con rapidez las piernas y le pido que espere a que se incorpore la carcelera de noche.

***

Con este el microrrelato he participado en la propuesta del mes de octubre (con el tema  «Cita con la muerte...», homenaje a Agatha Christie y el género suspense/policíaco) del concurso «Esta noche te cuento».

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jueves, 14 de febrero de 2013

Jaculatoria

  


















  

* * *
            ¡Ahí está!, embutida en un traje corto y generoso de escote. Y él con la mirada en su culo.
            Mi Manolo me quería. Cuando fallecí, sacó mi fotografía y la puso sobre el televisor. Desde aquí veo la mesa, el sillón y, encima, el Sagrado Corazón en su vitrina. He sufrido al verlo padecer con el Betis y cenar sardinas en lata.
            Una noche bajó la vecina que tendía la ropa chorreando. Se desabrochó tres botones de la blusa y al poco apareció él con el salero.
            Sólo habían pasado siete años cuando Manolo empezó a salir los domingos. No se lo reprocho, yo me encuentro más ajada y él tan fresco, pero esta mañana me extrañó que limpiara por primera vez el polvo, sacase la imagen de la vitrina, la colocara mirando hacia la pared (cuando sabe que así se puede vencer), y que pusiera la mantelería de Lagartera.
            Ahí están, comiéndose un pollo frito. No paran de reír, pero... ¡Será golfa!, pues no va y se tumba despatarrada en el sillón, ¡cacho pendón! y... ¡Ah!, ¿pero qué haces Manolo?, ¿adónde me llevas? ¡No!, ¡otra vez al cajón de la cubertería, no!
            ¡Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío!

***

Con este microrrelato he participado en la propuesta del mes de febrero (con el tema «El retrato») del blog Estanoche te cuento. Su objetivo era "encontrar inspiración en El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde, para darle vida a esos personajes especiales que aparecen... enmarcados".

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