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domingo, 28 de octubre de 2018

14 de abril de 1938

[Instalación de la artista plástica Fardou Keuning - Fotografía de Manu Espada]

—¡Que nadie se mueva de su sitio hasta que me digáis quién ha dibujado esa bandera y escrito esa frase en la pizarra!—dijo la mujer vestida de azul y con boina roja que ejercía de maestra  en la prisión de mujeres republicanas de La Fábrica de Sedas de Talavera de la Reina.
          Hoy en día se conservan dos láminas en las paredes del aula, una representa a Isabel la Católica y la otra a Santa Teresa de Jesús. Frente a ellas permanecen sentados en sus sillas los esqueletos de todas las presas.

***
Escrito para los Viernes creativos en de Ana Vidal, en el que hay que escribir un texto que te inspire esa fotografía.


viernes, 2 de febrero de 2018

Cabo de vara

(Fotos tomadas de Internet)

          Entiéndelo hijo, si no lo hubiese hecho yo, lo hubiese realizado otro. Fue mi manera de sobrevivir. Cuando se llenaba la capacidad del campo, debíamos purgarlos, había que liberar espacio para los nuevos. Los colocábamos cara a la pared, así, como ves a esos en la barra de la cafetería, de espaldas, serios, preocupados, sin hablarse los unos a los otros, lo mismo que allí. Si hablaban les podía costar la vida. Lo llamaban diezmar, pero yo no siempre contaba de diez en diez, así evitaba que ellos se pelearan por las posiciones, no quería problemas. Unos días era cada ocho, otros cada doce. No se me olvidan las expresiones de aquellos rostros, las que ponían cuando posaba la mano sobre el hombro del elegido, se volvían espantados, con la cara blanca, como la que mostraba el payaso listo asombrado de la idiotez del tonto, ¿te acuerdas? Ese era uno de mis trabajos, alguien tenía que hacerlo, y me proporcionaba la seguridad de que ninguna mano se posara en mi hombro. Los fusilamientos casi siempre corrían a cargo de los soldados. Yo tengo la conciencia tranquila, ¿sabes?, salvaba a nueve de cada diez. Además, gracias a eso, tú vives.

domingo, 11 de diciembre de 2016

El túnel, ganador semanal en Wonderland

(Tomada de Internet)

            En una cárcel norteamericana, como tortura psicológica, el alcaide ha clausurado la biblioteca y todos los lunes entrega a cada recluso una hoja de una novela rosa, salteadas y sin la numeración. Durante las horas de paseo, en los comedores e incluso mediante susurros nocturnos entre celdas, los presos dialogan, se cruzan información, indagan el tiempo cronológico, la aparición de los personajes, los escenarios comunes y secuencian los conflictos. En los recuentos se colocan en el orden de la trama que van desentrañando.
            Lo que desconoce el alcaide es que todos los finales que construyen les llevan a la libertad.

* * *

Este microrrelato ha resultado ganador semanal el 10/12/2016 de concurso del programa Wonderland de Ràdio 4 de Radio Nacional de España.
Pincha AQUÍ si quieres oírme leyendo el micro y escuchar los comentarios del jurado.
Si quieres leer los finalistas AQUÍ.

Al final resultó ser también el relato ganador del primer trimestre de la 7º temporada (24/12/2016).
Pincha AQUÍ si quieres escuchar el relato y la entrevista que me hacen, así como leer los relatos premiados con accésits.

miércoles, 23 de abril de 2014

El túnel


            En la cárcel de la Isla Rikers, Nueva York, a modo de tortura psicológica —eso se cree el alcaide, que ha clausurado la biblioteca—, todos los lunes entregan a los reclusos las hojas de una novela rosa, una hoja a cada uno, salteadas y con la numeración amputada. Durante las horas de paseo, en los comedores e incluso mediante susurros nocturnos entre celdas, los presos hablan entre ellos, se cruzan información, indagan el tiempo cronológico, establecen la aparición de los personajes, aúnan los escenarios comunes y secuencian los conflictos. En los recuentos se colocan en el orden de la trama que van desentrañando.
            Lo que desconoce el alcaide es que para los penados es como estar cavando un túnel pues todos los finales que construyen les llevan a la libertad.


* * *

Con este microrrelato participo en la propuesta del mes de abril del concurso «Esta noche te cuento». 
           
Pinchad AQUÍ si queréis leer el relato y los comentarios recibidos en el blog de los organizadores.


martes, 10 de diciembre de 2013

Flores para la memoria

(Retamas de flores blancas)

            Cuentan en los Montes que en la Navidad de 1948 —cuando los rencores iban bajo palio—, Olvido huía de los guardias civiles que el alcalde había mandado en su persecución por habérsela visto llevando leche y mazapanes para los guerrilleros. Quiso la Providencia que el parto se presentara en tales circunstancias, de modo que —con dolores silenciosos— la mujer parió una hermosa niña entre las retamas y la tuvo que dejar allí ante el cerco de los guardias. Se enternecieron los hombres y dejando la cacería llevaron la criatura a la casa del regidor. Como su mujer estaba seca de maternidad acordaron quedarse con ella.
            Que la madre muriera fusilada en la cárcel de Talavera por ser del maquis o por intereses ajenos nunca se pudo demostrar.
            Desde entonces —todos los 25 de diciembre—, el viento de la sierra tañe en las campanas de la iglesia los gritos del parto, y aquellas retamas maternales alumbran navideñas flores blancas. En el pueblo se las conoce como «Las flores de Olvido» y en sus pétalos se forma un rocío seroso, dorado y con sabor tan triste como difícil de olvidar.

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Este microrrelato ha resultado ganador en la propuesta del mes de diciembre (con el tema «… apareció por Navidad...», homenaje a Charles Dickens) del concurso «Esta noche te cuento» 

Como premio ha sido incluido en el libro «40 plumas y pico.»


           
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miércoles, 9 de octubre de 2013

Caso «Ménage à trois»

Fotografía de José A.Jiménez

            Siento la yema de su dedo acariciando mi seno desnudo cuando me pregunta que por qué estoy aquí. Aunque sé que es por mi odio a los monógamos, le contesto que soy inocente, como todas.
            Sonríe y me da un beso suave en los labios. Que en el pecho de mi marido estuviera clavado mi cuchillo de pelar patatas; que de la garganta de nuestra amante sobresaliera mi mazo para machacar ajos; que yacieran desnudos en mi cama matrimonial; que fuera yo quien descubriera los cadáveres y que fuera falsa mi reunión semanal, no probaban que yo los asesinara.
            Desliza el índice trazando sensuales espirales sobre mi vientre y le cuento que tenía una coartada, como todos los jueves, había pasado la tarde en la cama del motel con el inspector jefe y la jueza, sofocando nuestros deseos.
            Con dos dedos inicia un caminar por las partes interiores de mis muslos que me hacen entreabrir las piernas. Lo que nunca imaginé, le digo, es que se habían enamorado y habían decidido prescindir de mí para siempre.
            Posa la mano en mi vulva, cierro con rapidez las piernas y le pido que espere a que se incorpore la carcelera de noche.

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Con este el microrrelato he participado en la propuesta del mes de octubre (con el tema  «Cita con la muerte...», homenaje a Agatha Christie y el género suspense/policíaco) del concurso «Esta noche te cuento».

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