miércoles, 1 de febrero de 2017

Clamor africano

(Imagen tomada de la Red)

         África no puede repartir más pobreza y exige a Europa que aumente los medios para frenar a los emigrantes millonarios que buscan una vida peor.
Aunque la policía española realiza redadas en las lujosas urbanizaciones de Marbella, no puede evitar que permanezcan a la espera de poder cruzar en sus yates. Con dudosa legalidad, se han instalado en la frontera alambradas disuasorias con billetes afilados. En Marruecos los detienen, si consiguen identificarlos, fletan cayucos para devolverles, si no, los dejan en libertad.
Una vez libres, tratan de llegar a los países más pobres de África en los cuales existe una corriente de opinión en contra liderada por los partidos políticos que han luchado para depauperar el país. Un logro que ha costado muchos años para que ahora lleguen los europeos a disputarles la miseria. A favor están los movimientos humanitarios, aducen que ocupan los puestos de responsabilidad que nadie quiere y que lo deseable es invertir en Europa con sistemas de explotación similares a los africanos que les permita ser pobres por sí solos. Mientras tanto, va a ser muy difícil frenar a estas personas que lo tienen todo, menos el hambre.

8 comentarios:

  1. ¡Madre mía! Como siempre tan genial e incisivo Javier. Ese punto de vista cambia mucho la perspectiva de la situación.

    Saludos.

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  2. Mucha maestría para darle la vuelta a la realidad, querido Ximens.

    Abrazos enormes

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  3. Ja! Qué bueno, Sr. Ximens. Qué bien encajada esa vuelta. Felicidades.

    Un abrazo. Dos.

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  4. Muy inteligente, Ximens. Tuve que leerlo dos veces para pillar todo el ambiente que despliegas.
    Terrible esta Europa.
    Besos y abrazos.

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  5. Dura realidad y lejanas soluciones.
    Siempre creativo e inquieto.
    Un abrazo, Javier

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  6. Un tema tan trillado como peliagudo de repente con tu ingenio lo cuelas por una nueva sintonía y qué efecto produce. La brevedad es un tanto y la marca de tu estilo con esa agudeza a ver las cosas desde otra perspectiva, inconfundible.

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  7. Una vuelta de tuerca (que no la de Henry James) al asunto de la inmigración.
    A mí me gusta acordarme de aquella época muy antigua, tanto que yo apenas guardo recuerdo, en que nos daba por largarnos a Alemania a prosperar. Bueno… y ahora que no se nos han ido tantos jóvenes, qué decir, y más cuando ves los poblados auténticos de alemanes o ingleses en nuestras costas. No tendremos riqueza, pero lo que es sol y alegría de vivir… Y ya se sabe el gusto de los estrafalarios europeos del norte por los países sin desarrollar, jeje.
    Un abrazo

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