martes, 5 de abril de 2016

Ciclo de lavado



            María saca la ropa de la lavadora, la tiende en las cuerdas del patio, en el extremo está María que recoge las prendas secas y las lleva al cesto de mimbre donde está María, que las plancha, las dobla y las traslada al dormitorio donde está María haciendo el amor con su marido, que insatisfecha se dirige al cuarto de aseo donde está María bañando a los niños, que recoge la ropa sucia y la acarrea a la cocina donde está María, que deja de guisar para portarla a la terraza donde está María, que la introduce en la lavadora.

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Este microrrelato ha resultado finalista semanal el 02/04/2016 en el programa Wonderland de Ràdio 4 de Radio Nacional de España Pincha AQUÍ si quieres leer en la página oficial el ganador y los otros finalistas.


viernes, 18 de marzo de 2016

CSI: Anchuras de los Montes

(Guardia Civil, de Ernest Descals)

            El cabo Martínez presumía ante su mujer —analfabeta y observadora— de ser más rápido y sagaz que cualquiera de los investigadores que aparecían en las novelas policíacas que le prestaba el boticario. Ni Poirot, ni Holmes, ni Dupin, ni la mismísima Miss Marple, ni su colega el brigada Bevilacqua descubrían al criminal antes que él. Su método era infalible por la sencilla razón de que siempre empezaba la investigación literaria por la última página.
            Ella asentía sin dejar de tejer unos gruesos calcetines para los pies fríos de su marido, sabía que la cabeza la tenía caliente bajo el tricornio.

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Este microrrelato ha resultado finalista semanal el 12/03/2016 en el programa Wonderland de Ràdio 4 de Radio Nacional de España Pincha AQUÍ si quieres leer en la página oficial el ganador y los otros finalistas.






viernes, 11 de marzo de 2016

«La fragua» en libro y fotografía


Con ocasión de la entrega de premios del concurso Esta noche te cuento en San Vicente de la Barquera el pasado 5 de marzo, además de la presentación del libro «Cincuentos», la escritora y fotógrafa Eva García nos entregó a cada autor una fotografía realizada, bajo su mirada, para cada relato publicado.

Pinchad aquí si queréis comprar un ejemplar del libro Cincuentos.


Si quieres recorrer la exposición «1 imagen, 200 palabras» de Eva García, aquí tienes el enlace.

(La fragua, fotografía de Eva Garcia)

Y si te apetece releer mi microrrelato, este es el enlace: La fragua

Y si quieres que te lo mal lea yo, aquí me verás a partir del minuto 7: Video



miércoles, 9 de marzo de 2016

Los Montes de Toledo se ven y se leen desde Perú

La revista Plesiosaurio, editada por Abismo Editores, dedicada a la ficción breve peruana desde hace nueve años, me ha concedido el honor de publicar dos microrrelatos en su Nº 8 de marzo de 2016.

Muchas gracias a Rony Vásquez  y al resto de miembros del Comité Editorial por invitarme.

En este blog Plesiosaurio os podéis descargar la revista en su versión digital (así como todas las publicadas hasta la fecha).

En la página 19 del Volumen 2 están mis micros Ana≠anA y Hematófago.

Y en la página 38 hay dos micros de Pedro Sánchez Megreira, uno de ellos me lo dedicó en su libro Verde como el Hielo.

Los micros, aquí en los Montes:  Ana≠anA y Hematófago.


sábado, 13 de febrero de 2016

La isla de las ondas perdidas

(Der Früchtekranz, Peter Paul Rubens)

            Hay en el cielo una isla de nube a la que llegan todas las ondas radiofónicas que no son escuchadas por nadie. Como las olas del mar que traen la arena, las ondas van dejando las conversaciones, la música e incluso las interferencias en su litoral de agua. Casi todas las tardes bajan a la playa de gotas unos angelitos a jugar con las palabras, las notas musicales y los ruidos. Los querubines construyen castillos de letras, con enes como almenas, oes de troneras, aes de puertas y eles de puentes levadizos. También escarban pequeños hoyos en la niebla, se cubren con oraciones y al levantarse dejan huecos por los que se filtra la luz divina que llega a los hombres. A los serafines les gusta recolectar notas para componer y cantar las alabanzas, recogen semifusas que se colocan como peines entre los rizos, se acercan claves de sol al oído y escuchan el sonido de los humanos. Algunos tronos que iban para diablillos cogen los ruidos y los hacen chocar entre sí, suenan como truenos en días despejados y los hombres alzan la vista hacia el cielo.
            Solo cuando llegan llamadas de socorro les avergüenza bajar a jugar.

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Con este microrrelato participo en el concurso Esta noche te cuento  que con motivo del Dia Mundial de la Radio había que inspirarse en la radio.

AQUÍ podéis leer el relato en la página de los organizadores.

domingo, 3 de enero de 2016

Candor

(Ilustración realizada por Miguel Ángel Pérez para este microrrelato)

            Antes de que vuelva Papá Noel debo estar dormida pues es el único que de verdad existe. Bueno..., él y el Ratoncito Pérez. Las pasadas Navidades descubrí que los Reyes Magos eran mis padres. Los encontré acostados junto al árbol de Navidad cuando me levanté corriendo a por mis juguetes. Mamá tenía en la mano la botella de anís vacía. El cubo del agua para los camellos lo llevaba papá metido en la cabeza como un sombrero. Ambos estaban desnudos y los regalos permanecían aún sin envolver.

Madrid, 30 de noviembre de 2012

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Este microrrelato y la ilustración fueron incluidos en la antología Despojos del Rec, de Bombín Rojo Editores, publicado en mayo de 2014.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Ayman

(Cuadro de Dora Alis Mera)

            Mi nombre significa afortunado, y lo fui. Tengo en la jaima un diario de viaje en francés donde mi madre hacía descripciones, escribía sentimientos, poesías y pequeños relatos, como este; también pintaba paisajes, personas y a mi padre (ojos color oasis, dientes sonrientes, barba rizada). A mí me dibujó muchas veces, en las últimas páginas, un bebé que parece un vellón con cara de dátil. Únicamente dispongo de una imagen de mi madre, un autorretrato en un manantial que refleja su rostro de agua y una palmera. Solo puedo soñarlos así, a lápices de colores, murieron cuando yo apenas contaba unos meses. Y sé cómo fallecieron porque ella lo dejó escrito. Se perdieron en el desierto del Teneré y se les terminó la gasolina. Al agotarse el agua mi padre se hizo un pequeño corte y nos dio de beber su propia sangre. Fue el primero en morir. Luego, mi madre hizo lo mismo. En su última noche, cuando vio el final próximo, describió el silencio de arena, el refulgir del firmamento, el horizonte nimbado y me pidió perdón. Sin embargo, el diario termina con una frase en árabe, por eso sé que murió sabiendo que yo viviría.


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Con este microrrelato participo en el concurso Esta noche te cuento  que con motivo del centenario del nacimiento de Frank Sinatra había que inspirarse en su canción «My way».

AQUÍ podéis leer el relato en la página de los organizadores.