miércoles, 4 de febrero de 2015

Avistar

Fotografía de Christian Pereira Rogel

             En la playa, un anciano vasco guía de la mano a su nieto. Le cuenta, otra vez, que fue el mejor avistador de ballenas, que determinaba la distancia escuchando su canto con una caracola y que veía su huella en la lejanía. Las palabras, como los granos de agua y las gotas de arena, modelan los sentimientos del niño. El nieto, con los ojos cerrados al mundo, pasa la lengua por los labios, granitos de sal; siente el calor del sol que arrebola su cara como a las nubes y le pregunta, por primera vez, a qué distancia podía ver.

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Con este microrrelato he participado en el concurso Calendario Microcuentista 2016, que llevará esa fotografía para el mes de enero. Pinchad AQUÍ si queréis leer ganador y finalistas. 

lunes, 26 de enero de 2015

Sabor amarillo verdoso


            Descubierta la causa del anieblado paisaje cántabro que durante los últimos días ha ocultado buena parte del territorio, el gobierno autonómico está estudiando qué medidas tomar para recuperar el color verde. Es conocida la existencia de culturas que no permiten que se les fotografíe, aducen que pierden el alma. Como consecuencia de la campaña «a qué sabe Cantabria» por todas las ferias internacionales, ha sido tal la afluencia de japoneses que además de marcharse con la tripa llena de los sabrosos guisos, han agotado las memorias de sus cámaras con fotografías de las montañas, los valles y las playas, hasta el extremo de llevarse el alma del paisaje. En el aeropuerto de Santander se les ha pedido que eliminen la mitad de las imágenes, han accedido con su gran sonrisa amarilla pues saben que el sabor cántabro nunca se les podrá borrar de la memoria.

            La sorpresa ha sido que levantada la niebla todo está en su sitio y color, salvo los pastos. Se sospecha que como fruto del efecto llamada de la calidad de la leche y los quesos, y aprovechando que nadie las veía, las vacas de los territorios adyacentes han entrado y pastado a sus anchas.

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Esta ha sido mi aportación al concurso «A qué sabe Cantabria» —organizado el Parlamento de Cantabria con motivo del XXXIII Aniversario del Estatuto de Autonomía— y que ha sido seleccionado para su publicación. Aquí podéis leer y descargar el pdf con el relato ganador, los finalistas y los seleccionados. 

lunes, 19 de enero de 2015

7/ Benicia, Justino y el pensamiento único



    Justino guarda dentro de la alacena tres libros que dejó olvidados la maestrita que se hospedó en su casa, allá por los sesenta, antes de emigrar él a la capital a mover ladrillos: Don Quijote de La Mancha, La Sagrada Biblia y Ulises de Joyce. En alguno de los ratos que «ociosea», que son frecuentes desde la jubilación y su regreso al pueblo, se da a la lectura. Con el dedo cementado recorre los lomos, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, leyendo los títulos, para terminar habitualmente asiendo El Quijote. Piensa que de los tres es el único que muestra con claridad cómo de loco acaba el que lee siempre de lo mismo.
    Uno de esos días de agosto en los que leía bajo la parra le dijo a su no menos anciana mujer:
    —Mira lo que pone aquí: «La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura».
    —¿Y eso quién lo dice? —preguntó Benicia que, sentada en la silla de esparto y con las manos ajadas de fregar suelos, desgranaba guisantes para la cena.
    —Pues no me queda muy claro si fue un tal Feliciano de Silva, el propio Don Quijote o el autor Don Miguel de Cervantes —respondió Justino sin dejar de ojear lo leído.
   —¡Hombres! Siempre pensando en lo mismo —sentenció Benicia y se llevó un grano esmeralda a la boca.



martes, 23 de diciembre de 2014

Cenizas


Fotografía de Gonz@josé


            Al abandonar la autopista apago la película del DVD y observo por la ventana. Me gusta mirar el horizonte y ver ese árbol que une el cielo y la tierra como en las piezas de un puzzle, que con cada curva va de un extremo a otro de la ventanilla como una pelota errática. Al hacerse de noche, miro las estrellas, su titilar y el rastro que dejan con las vibraciones. La luna salta a la comba con los cables de la luz. Los cascos no me los quito, para no escuchar el crepitar de las palabras de mis padres.

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Este relato ha quedado finalista semanal en el concurso Wonderland de RNE

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El pasado 17 de diciembre, Carlos G. Barba publicó mi microrrelato «La guerra ideal» en su blog «Un cuento al día».

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La revista «Cuentos para el andén» seleccionó mi definición de «magia» para su diccionario de Saturno.
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InternacionalMicrocuentista me pidió que explicara mi proceso creativo y fue publicado en su blog el 19 de diciembre.


sábado, 6 de diciembre de 2014

Sueños emergentes

(Fotografía de Alex Timmermans)


            En el 115 de la calle Titanic, en los muelles de Southampton, hay un pub decorado como un camarote del transatlántico. Nunca abre las puertas. Allí se reúnen cada 14 de abril, a partir de las veintitrés cuarenta, algunos de los espectros de los ahogados en el naufragio y conversan de sus vidas no vividas. Ninguno nombra la catástrofe. Hablan de América, de la calle de New York donde con el tiempo abrieron el comercio; del trabajo duro como leñadores en los bosques de White Mountain; del despacho de abogados en Philadelphia; del oficio de tramoyista en Broadway; de lo que el futuro les deparó y, en fin, de cómo se realizó su sueño americano.

             En ocasiones la tristeza se agolpa en algún joven al que no lo esperó la novia o en el predicador que vio alejarse el bote salvavidas con su mujer y tres hijas y que nunca supo de ellas. A las dos y veinte de la madrugada, antes de que empiece a oírse la humedad, cuando el camarero solicita el desalojo del camarote, los náufragos se deslizan con indiferencia extraña hacia el puerto y se sumergen en el agua aprovechando la marea

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Este microrrelato ha resultado co-ganador en la propuesta del mes de noviembre (...en el camarote 115 del Titanic) del concurso «Esta noche te cuento». Como premio ha sido incluido en el libro «Las palabras contadas»




Pinchad AQUÍ si queréis leer el relato y los comentarios recibidos en el blog de los organizadores.Os recomiendo la lectura de los seleccionados y mencionados AQUÍ

martes, 11 de noviembre de 2014

Benicia y Justino en la Internacional Microcuentista






Hoy, con Benicia y Justino, los Montes de Toledo se ven desde todo el mundo. Nada más y nada menos que gracias al telescopio de Internacional Microcuentista.

Pinchad AQUÍ para visitar el blog de la revista. 

Para celebrarlo se van a preparar unas migas con chorizo.



Si quieres conocer en detalle a Benicia y Justino, móntate en esta burra. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Función de noche




            Me he comprado unas gafas que detectan el calor del cuerpo humano y permiten ver en la oscuridad. Las llevaban unos soldados en una película moderna de esas que no entiendo. A mí las que me gustan son las que veía contigo, dados de la mano, en la última sesión de los sábados en el cine Coliseum, las mismas que luego volvieron a televisar presentadas por Carmen Sevilla. Por eso he pedido a nuestro nieto que me busque a buen precio una colección del cine español.

            En estas largas vigilias de insomnio y soledad me siento como encerrado en una filmoteca donde reponen todos los recuerdos. A veces lloro, igual que con las torturas en «El crimen de Cuenca», por un delito del que no soy responsable: sobrevivirte. Mas ahora volveré a ver las películas en mi habitación, con la luz apagada, y me reiré hasta perder la dentadura. Además, las noches que sienta tu calor a mi lado me colocaré las gafas esas, te daré la mano y te veré como cuando estábamos en la penumbra del cine, aunque sea todo en verde.

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Con este microrrelato he participado en la propuesta del mes de octubre (...en aquella película de los 70) del concurso «Esta noche te cuento». Pinchad AQUÍ si queréis leer el relato y los comentarios recibidos en el blog de los organizadores.