Fotografía de Christian Pereira Rogel
En la playa, un anciano vasco guía de
la mano a su nieto. Le cuenta, otra vez, que fue el mejor avistador de ballenas, que determinaba la distancia escuchando su
canto con una caracola y que veía su huella en la lejanía. Las palabras, como
los granos de agua y las gotas de arena, modelan los sentimientos del niño. El
nieto, con los ojos cerrados al mundo, pasa la lengua por los labios, granitos
de sal; siente el calor del sol que arrebola su cara como a las nubes y le
pregunta, por primera vez, a qué distancia podía ver.
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Con
este microrrelato he participado en el concurso Calendario Microcuentista 2016,
que llevará esa fotografía para el mes de enero. Pinchad AQUÍ si queréis leer
ganador y finalistas.










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