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jueves, 31 de mayo de 2018

La pasión por escribir


«La pasión por escribir», un libro colectivo y solidario que ha coordinado y editado Francisco Rodríguez Tejedor con 38 escritores y poetas comprometidos con la infancia. Relatos, poemas, reflexiones, microrrelatos y pequeña reseña de cada autor. Yo colaboro con seis microrrelatos.
los derechos de autor han sido donados a Unicef y la Fundación Tomillo.
Book trailer colgado en you tube: AQUÍ
Puesto a vuestra disposición en Amazón (formato digital y versión impresa).
Anímate y colabora tú también, compra un ejemplar: Aquí: Amazón La pasión por escribir


miércoles, 14 de marzo de 2018

El cielo de las letras

(El cúmulo de galaxias SDSS J1038 más 4849 -NASA-ESA)


          Sé que tus restos se hacen simiente en el cementerio de tu pueblo, aquella aldea castellana que tanto amaste y glosaste en tus versos. Dicen que realmente se muere cuando te olvidan, luego aún no estás muerto, papá, pues me acuerdo mucho de ti. Apenas conociste Internet, pero para que lo entiendas: es un lugar virtual como tu cielo. Si en este vivirás eternamente al lado de tu Dios, en aquel perdurará siempre lo que se escriba. Es como una pizarra imborrable, un cielo de las letras. Por eso, para que no mueras nunca, transcribo en él una de tus poesías que podrás leerle a mamá, que seguro que está a tu lado, diciéndote lo que debes y no debes hacer.
* * *


(Van Gogh -Noche estrellada)

Trillador,
que en el día
aguantas en la era
el calor
trillando los haces
de la cosecha
y a la noche
te marchas a los prados
a dormir con las yeguas,
acuérdate
traerme
cuando vuelvas
—pues son tus amigas—
la más brillante
de las estrellas.
(Florentino Jiménez Gómez. Maestro Escuela. 14-03-1916; 08-09-1999)

jueves, 15 de noviembre de 2012

El ardor de las palabras





            Después de unos años creando el poema destinado a declarar su amor a la joven viuda —ahora ya madura—, por fin lo tenía acabado, quedándole tan solo decidir si en el verso mil seiscientos treinta era mejor poner una u otra palabra, cuestión esta a la que se consagraba durante las tres últimas semanas.
            Se sentía muy gozoso de haber hallado las locuciones precisas para sus cabellos sedosos, las cejas escarzanas, la recoleta mirada, el fulgor de su sonrisa, la constelación de lunares del cuello, su exuberante castidad, los gestos de gala y así hasta las uñas de los pies: de nácar irisado. Dudó mucho con los pechos, pero se dijo que debía ser decidido y los adjetivó como melíferos. Sin embargo, estaba dubitativo hasta la extenuación para escoger la palabra adecuada al sentir de su propio corazón.
            Una mañana que paseaba por el parque reflexionando sobre las pasiones que se abrirían o cerrarían por la decisión, le avisaron de que su casa estaba ardiendo. Al llegar a la devastada vivienda y ver los manuscritos calcinados, continuó preguntándose —ahora ya sin sentido alguno— si era más preciso decir que había sido el fuego o la llama.

* * *

Este microrrelato ha sido seleccionado como finalista en la propuesta del mes de noviembre (tema «Como el fuego») del blog Esta noche te cuento

Poned vuestra manguera aquí para leer el relato en el blog de los organizadores y, si os apetece, dejad allí vuestros comentarios.

Creo que os arrancaré una sonrisa, pues sospecho que todos tenéis algo de poetas.

* * * 

El relato ha sido incluido en el libro Esta noche te sueño


domingo, 30 de septiembre de 2012

El pescador de lágrimas. Ilustrado por Juanlu


(Ilustración de Juan Luis López Anaya)

            En Ibiza, enganchada entre sus redes, un pescador ha recuperado un ánfora fenicia llena de lágrimas. Lo supo por el aroma de llanto. Son de las mujeres de los pescadores que la mar se quedó. En una de ellas, la más grande y cristalina, le ha parecido ver el rostro de su padre y ha sentido la fragancia de su madre.
            Después de abismar la vasija en el azul y empujado por brisas de gaviotas, ha remado rápido a puerto con deseos de abrazar a su mujer y decirle a su madre, con voz afable, que ya no hace falta que vuelva a llorar en el acantilado.
(Ilustración de Juan Luis López Anaya)

***
Cuando terminé de escribir este relato supe, sin saberlo, que lo había escrito para que Juanlu dibujara la leyenda. ¡Gracias! Para los que no le conozcan, no dejéis de visitar su blog Ilustraciones para un loco.
***
Con este microrrelato participé en la propuesta del mes de agosto (azul, marino) del blog Esta noche te cuento



viernes, 1 de abril de 2011

Con sangre entra


A un pueblo de Galicia llegó un bardo que hacía poesías dando hostias a los nativos. Era un poco violento, pero las tortas rimaban.