Moldeó
en arcilla el vientre de una mujer —manantial de vida—, sobre él depositó un
amuleto de ámbar —símbolo del sol y los espíritus como testigos— y otro de
hierro —signo de firmeza en el compromiso—, como señal de que una de sus
futuras hijas me sería entregada para un hijo mío y así asegurar la
supervivencia de mi grupo. A cambio le entregué pieles de osos y comida para el
camino.
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Con este microrrelato he participado en el concurso Calendario Microcuentista 2016, que llevará esa fotografía para el mes de abril. Pinchad AQUÍ si queréis leer ganador y finalistas.

