En su perenne soledad, se arrepintió
de haber confundido las lenguas. Por ello sembró el firmamento de galaxias y
—cada nuevo milenio— coloca flores secas en las puertas del Cielo, para
ahuyentar los malos espíritus que le aconsejaron.
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Con este microrrelato he participado en el concurso Calendario Microcuentista 2016, que llevará esa fotografía para el mes de marzo. Pinchad AQUÍ si queréis leer ganador y finalistas.
