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lunes, 2 de septiembre de 2013

La Encina de los Sollozos



            Del latín quercus ilex singultus. Árbol de la familia de las Fagáceas del cual solo existe un espécimen. Se ubica en un lugar de los Montes de Toledo que por razones de protección no se puede nombrar. Hay documentación que afirma que fue plantado como encina común hacia el año 720 por los musulmanes que decidieron asentarse en esos andurriales. Cuando Alfonso VI reconquista Toledo, en el año 1085, capitaneaba esa parte de la sierra Mohammed ben Abî al-Hasan, conocido por los cristianos como Boabdil «El Bolo». Cuentan que al tener que abandonar los Montes, camino de al-Ándalus, se apoyó en la encina y lloró desconsolado. La tradición oral mantenida en los corros de costura en los altozanos cuenta que su madre le espetó: «Llora como gallina lo que no supiste defender como gallo, pero no te vayas sin recoger tu jaima». Es a partir de este acontecimiento cuando se detecta la mutación del árbol de modo que —sin perder el aspecto normal de la encina— las noches de luna menguante la silueta recortada de la copa asemeja un turbante, y si sopla viento del sur, las hojas sisean sollozos. Cada rama que ha brotado con posterioridad corresponde a un disgusto comarcal: años de sequía, plagas de la mosca del olivo (Bactrocera oleae), etc. Cuando los aldeanos sienten que la pena se les «abellotona» en el pecho, por los asuntos de la vida o del ganado, se cobijan bajo la encina a respirar llantos y lagrimear suspiros.
            Las bellotas, aunque comestibles, producen depresiones y lloros fluviales. Hay estudios en curso que relacionan Los Ojos del Guadiana con la encina y los disgustos. Si en un descuido un cerdo se alimenta de las bellotas de este árbol es tan grande su lamento como en tiempos de la matanza, con la única ventaja (para él) de llevarlo ya aprendido. Gracias a la fabricación de «Aguabellomiel» (una cucharada de miel y una bellota llorona por litro de agua), las plañideras se conservan aún en la comarca. A pesar de su poca producción, está muy demandada por actores, políticos y funerarias de renombre.

            

lunes, 7 de enero de 2013

Vacagua



             Animal mitológico marino con aspecto totalmente vacuno salvo por el color dorado del cuerpo y la cola, que la tiene muy desarrollada, en forma de periscopio finalizado con un ojo de buey a modo de lente y dos orificios nasales por los que respira. Según la mitología de los pueblos de Asia Menor se trata de la diosa Vaal. Era una de las esposas del dios Baal. Su pasión zoofílica por los toros enojó al cornudo del marido que la convirtió en becerra de oro. Con la propagación del judaísmo, en una de las destrucciones de los ídolos paganos —documentada en las antiguas escrituras (Reyes, 17,2) —, Baalin, joven guerrero hijo de ambos, salvó a su madre arrojándola al mar. Mantuvo el aspecto de vaca dorada y empezó a llamársele Vacagua. Habitó en las praderas submarinas, su amor a los animales se transformó en maternal y se dedicó a amamantar los defines huérfanos. La expulsión de su gas metano originaba hermosas medusas. Cerca de Creta tuvo encuentros vacunos con el Minotauro, engendrando las doradas, apreciadas por los pescadores. Poseidón, harto de que sus caballos se desbocaran cada vez que se cruzaban con ella, la pinchó con el tridente y herida de muerte emergió al otro lado del Mediterráneo, en un espacio de tierra que quedó cubierta por su piel. Los campos de trigo, hasta entonces de color fucsia, adquirieron el aspecto dorado con el que los conocemos hoy día. Cuando la cristianización, Vacagua fue tomada como patrona de los lecheros, de ahí la costumbre de bautizar el litro de leche con una jícara de agua antes de su venta.



lunes, 22 de octubre de 2012

Escroton Volador


            Del latín scrotum voláre. Insecto que suele habitar en ciénagas y zonas pantanosas próximas al mar. Fácil de identificar por disponer de dos alas en forma de testículos, una verde y la otra roja. Si se observa verde-roja es que viene, y si es roja-verde se está alejando. Su picadura puede producir daños irreparables a los daltónicos.


domingo, 17 de junio de 2012

Bostezus

Del latín oscitāre. Dada la naturaleza invisible de estos seres desconocemos su descripción física, por ello enunciaremos la forma de manifestación más usual. Emiten un sonido vocal como de fuelle, con entrada lenta y sonora de aire y salida en exhalación rápida. Habitan en lugares cálidos y se detectan normalmente en atmósferas en penumbra. De fuerte poder reproductor en ambientes culturales. No son dañinos para los humanos, pero sí para los poetas.


















(Foto de Herb Ritts)
Ilustración de Juan Luis López


confession by Peterio
Madre Naturaleza, tomada de internet

domingo, 25 de marzo de 2012

Olivogrifo


Del latín olívum gryphus. Árbol de la familia de las Oleáceas. Oriundo de los Montes de Toledo. Descripción idéntica al olivo común salvo por dos aspectos: el grifo y las aceitunas. En mitad del tronco, como a un metro de altura, disponen de una protuberancia corchea en forma de cañería por la que se extrae el aceite ya refinado. Las aceitunas, si se comen, son amargas y producen lunares verdes.